Dos personas firmando documentos de constitucion de una empresa SAPI sobre un escritorio

Estructura Corporativa

¿Cuánto cuesta abrir una SAPI en México? (2026)

9 minPor Federico Stávoli
Dos personas firmando documentos de constitucion de una empresa SAPI sobre un escritorio

Constituir una SAPI en México cuesta, de forma referencial, entre 25,000 y 60,000 pesos en 2026, sumando honorarios notariales, derechos registrales, permiso de la Secretaría de Economía y asesoría. Te desglosamos cada concepto con claridad.

¿Cuánto cuesta abrir una SAPI en México en 2026?

Abrir una Sociedad Anónima Promotora de Inversión (SAPI) en México cuesta, de forma referencial, entre 25,000 y 60,000 pesos en 2026. Ese rango es un estimado de mercado que reúne todos los conceptos que intervienen en la constitución: honorarios del notario o corredor público, derechos del Registro Público de Comercio, el permiso de denominación ante la Secretaría de Economía, la firma electrónica y, casi siempre, la asesoría legal o fiscal que arma los estatutos. El número exacto depende del estado, del notario y de qué tan complejo sea el pacto entre socios.

La SAPI es una variante de la sociedad anónima creada por la Ley del Mercado de Valores en sus artículos 12 a 15. Su gran atractivo es que permite acuerdos entre accionistas que la sociedad anónima tradicional no admite con la misma soltura: acciones con derechos diferenciados, cláusulas de salida, candados de venta y mecanismos de gobierno corporativo pensados para recibir inversión. Por eso es la figura preferida de startups y empresas que planean levantar capital. Esa flexibilidad estatutaria es justamente lo que mueve el costo: a estatutos más sofisticados, más horas de asesoría y más folios que el notario protocoliza.

Un punto que conviene aclarar de entrada: la SAPI no exige un capital social mínimo por ley. Puedes constituirla con el capital que decidan los socios. Lo que sí cuesta dinero es el proceso de formalización, no el dinero que metes a la empresa. Más abajo desglosamos concepto por concepto para que sepas exactamente en qué se va cada peso y dónde puedes ajustar sin poner en riesgo la estructura.

Desglose de costos concepto por concepto

El concepto más pesado es el honorario notarial. En México, una SAPI debe constituirse mediante escritura pública ante notario o corredor público, según lo previsto en la Ley General de Sociedades Mercantiles en su artículo 5 para las sociedades mercantiles. Como referencia de mercado, los honorarios notariales por constitución suelen ubicarse entre 12,000 y 30,000 pesos, e incluyen la redacción de la escritura, la fe pública y el cotejo de identidades. La cifra varía por entidad federativa porque cada estado tiene su propio arancel notarial, y también por el monto del capital social declarado, ya que algunos aranceles se calculan sobre ese valor.

El segundo concepto es el permiso de denominación ante la Secretaría de Economía, que autoriza el uso del nombre de tu sociedad. Este trámite se realiza en línea a través del módulo único de autorizaciones y tiene un costo oficial bajo, en el orden de unos cientos de pesos según la tarifa vigente; conviene confirmar el monto en el portal de la Secretaría al momento de tramitarlo. El tercer concepto es la inscripción en el Registro Público de Comercio, un derecho estatal que también depende de cada entidad y que como referencia ronda entre 1,500 y 5,000 pesos. Sin esa inscripción la sociedad existe, pero no es oponible frente a terceros con plena seguridad jurídica.

A esos tres bloques se suman costos menores pero indispensables. La firma electrónica avanzada (e.firma) ante el SAT no tiene costo de expedición, pero sí implica tiempo y una cita presencial. La inscripción en el Registro Federal de Contribuyentes para obtener el RFC de la sociedad tampoco genera un pago directo. Si necesitas legalizar copias, libros corporativos o avisos posteriores, considera unos miles de pesos adicionales. Por último, la asesoría legal o fiscal que diseña los estatutos a la medida es una inversión aparte: aquí no manejamos tarifas específicas, pero en el mercado mexicano la asesoría especializada para una SAPI con acuerdos de inversión suele cotizarse de forma diferenciada según la complejidad del pacto entre socios.

Sumando todo, una SAPI sencilla con estatutos estándar tiende al piso del rango, cerca de 25,000 pesos, mientras que una SAPI diseñada para recibir inversión, con series accionarias distintas y cláusulas de gobierno, se acerca con facilidad a los 50,000 o 60,000 pesos. La diferencia no está en trámites ocultos, sino en cuánto trabajo de ingeniería legal lleva el documento.

Qué encarece o abarata el costo de tu SAPI

Tres variables explican casi toda la diferencia de precio entre una SAPI y otra. La primera es el estado donde la constituyes, porque tanto el arancel notarial como el derecho de inscripción registral los fija cada entidad federativa; constituir en Ciudad de México, Estado de México o Nuevo León puede salir distinto a hacerlo en una entidad con aranceles más bajos. La segunda es la complejidad de los estatutos: una sociedad con una sola serie de acciones y socios que aportan parejo es barata; en cambio, sumar acciones de voto limitado, cláusulas de arrastre y acompañamiento, o un convenio entre accionistas, multiplica las horas de asesoría. La tercera es el capital social declarado, porque algunos honorarios se calculan como porcentaje de ese monto.

También influye quién hace el trabajo. Constituir con plataformas digitales o despachos que usan estatutos tipo abarata el proceso, pero te entrega una estructura genérica que muchas veces no sirve para levantar inversión. Acudir directamente con notario y armar estatutos a la medida cuesta más, aunque te da un vehículo realmente listo para entrar inversionistas. Para una PyME que solo quiere formalizar y facturar, lo estándar suele bastar. Para una startup que en seis meses cerrará una ronda, ahorrar en los estatutos hoy se traduce en pagar reformas estatutarias costosas mañana, cada una de ellas otra vez ante notario.

Un error común es elegir SAPI por moda sin necesitarla. Si no planeas recibir inversión externa ni emitir series accionarias diferenciadas, una sociedad anónima de capital variable tradicional puede cumplir igual y costar menos en mantenimiento. La SAPI brilla cuando hay un plan de capitalización detrás. En Praxium acostumbramos partir de tu plan de negocio antes de recomendar figura, porque el costo de constitución es pequeño frente al costo de operar la estructura equivocada durante años.

Costos que siguen después de constituir

El gasto no termina el día que firmas ante notario. Una SAPI genera obligaciones fiscales y corporativas recurrentes que conviene presupuestar desde el inicio. En lo fiscal, la sociedad tributa en el régimen general de las personas morales conforme a la Ley del Impuesto sobre la Renta, lo que implica declaraciones mensuales y la declaración anual, además del cumplimiento en materia de Impuesto al Valor Agregado según la Ley del IVA. Esto se traduce en honorarios contables mensuales, que en el mercado mexicano se cotizan de forma referencial según el volumen de operación de cada empresa.

En lo corporativo, la SAPI debe celebrar al menos una asamblea ordinaria de accionistas al año, llevar sus libros sociales actualizados y, en muchos casos, registrar movimientos en el libro de accionistas cuando entra o sale capital. Cada modificación a los estatutos, cada aumento de capital y cada cambio de administración suele requerir protocolización ante notario, lo que vuelve a sumar honorarios. Por eso insistimos en estatutos bien diseñados desde el día uno: cuanto mejor anticipen tu plan de crecimiento, menos reformas costosas tendrás que hacer en el camino.

Conviene también tener presente el costo de no cumplir. El Código Fiscal de la Federación contempla en su artículo 81 y siguientes sanciones por no presentar declaraciones o hacerlo fuera de plazo, con multas que la propia autoridad actualiza periódicamente y que en varios supuestos se expresan en pesos dentro de la ley. Cuando una norma fija sanciones en Unidades de Medida y Actualización, el cálculo toma el valor de la UMA vigente: la UMA 2025 equivale a 113.14 pesos diarios (verificar el valor de la UMA vigente al publicar). En cualquier caso, el monto exacto de cada multa depende del supuesto y debe consultarse en el texto vigente del CFF antes de estimarlo.

Cómo presupuestar tu SAPI sin sorpresas

Para llegar a un presupuesto realista, separa el gasto en dos canastas: lo que pagas una sola vez para constituir y lo que pagarás cada mes para operar. En la canasta de constitución incluye honorario notarial, permiso de denominación, derecho de inscripción registral, e.firma y asesoría de estatutos. En la canasta recurrente incluye contabilidad mensual, asambleas anuales y un colchón para eventuales reformas estatutarias. Pensar en ambas canastas desde el inicio evita la sorpresa más típica: creer que el costo termina al firmar.

Pide siempre cotizaciones desglosadas, no un precio cerrado. Un buen proveedor te dirá por separado cuánto es notario, cuánto registro y cuánto su asesoría, de modo que puedas comparar manzanas con manzanas entre distintas opciones. Desconfía de paquetes con precio único muy bajo que no detallan qué incluyen, porque suelen omitir el derecho registral o entregar estatutos genéricos que tendrás que rehacer. La claridad en el desglose es, también, una señal de la seriedad de quien te asesora.

Antes de elegir SAPI, confirma que de verdad la necesitas. Si tu plan contempla inversionistas, series de acciones o un convenio entre socios, la SAPI vale cada peso. Si solo buscas formalizar para facturar y crecer orgánicamente, vale la pena comparar con otras figuras. En Praxium revisamos tu caso, te decimos sin rodeos qué estructura te conviene y armamos un presupuesto desglosado para que decidas con números a la vista, no con corazonadas.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto cuesta abrir una SAPI en México?

Abrir una SAPI cuesta, de forma referencial, entre 25,000 y 60,000 pesos en 2026. Ese rango de mercado suma honorarios notariales, derecho de inscripción en el Registro Público de Comercio, permiso de denominación ante la Secretaría de Economía y asesoría de estatutos. El monto final depende del estado, del notario, del capital social declarado y de qué tan complejos sean los acuerdos entre socios.

¿Cuánto cobra un notario por constituir una SAPI?

Los honorarios notariales por constituir una SAPI suelen ubicarse, como referencia de mercado, entre 12,000 y 30,000 pesos. La cifra cambia por entidad federativa, porque cada estado tiene su propio arancel notarial, y por el capital social declarado, ya que algunos honorarios se calculan sobre ese monto. La escritura pública es obligatoria conforme al artículo 5 de la Ley General de Sociedades Mercantiles. Pide siempre una cotización desglosada.

¿Qué incluye el costo total de constituir una SAPI?

El costo total incluye cinco conceptos: el honorario notarial por la escritura pública, el permiso de denominación ante la Secretaría de Economía, el derecho de inscripción en el Registro Público de Comercio, la firma electrónica avanzada ante el SAT y la asesoría legal o fiscal que diseña los estatutos. La e.firma y el alta en el RFC no tienen costo de expedición, pero sí requieren tiempo y trámite presencial.

¿Cuánto tarda constituir una SAPI?

Constituir una SAPI tarda, por lo general, entre una y tres semanas, dependiendo de la agenda del notario y de la rapidez con que se reúnan los documentos de los socios. El permiso de denominación se resuelve en línea en horas o pocos días, la firma de la escritura toma una sesión y la inscripción en el Registro Público de Comercio agrega tiempo según el estado. Estatutos complejos pueden alargar el plazo.

¿Puedo constituir una SAPI desde el extranjero?

Sí. Una persona extranjera puede ser socia de una SAPI en México y participar en su constitución, incluso a distancia mediante poder otorgado a un representante en el país. Se requiere documentación apostillada o legalizada y, en su caso, traducción oficial. La sociedad debe cumplir las reglas de inversión extranjera aplicables. Conviene asesorarse antes, porque hay sectores con restricciones y trámites adicionales ante el SAT y el Registro Nacional de Inversiones Extranjeras.

¿Lista tu empresa para constituirse con claridad?

En Praxium revisamos tu plan, te decimos sin rodeos si la SAPI es la figura correcta y armamos un presupuesto desglosado para que decidas con números a la vista. Agenda tu diagnóstico gratuito y platica con Federico Stávoli sobre tu estructura corporativa.